miércoles, 11 de febrero de 2015

Columna Vertebral

Para poder prestar a nuestra espalda la atención que se merece, debemos primero conocer la forma y estructuras de la columna vertebral, su funcionamiento y sus limitaciones, así como cuáles son las posturas correctas para mantener su integridad, pues ello es fundamental si queremos evitar lesiones y trastornos de espalda o aliviar las que ya se hayan presentado. La columna vertebral está constituida por elementos óseos (las vértebras) y por tejidos blandos (ligamentos, músculos y nervios). La columna vertebral, llamada también espina dorsal, representa el eje del cuerpo humano. Es una estructura elástica, con zonas de gran movilidad, pero al mismo tiempo debe tener la rigidez necesaria para soportar grandes presiones. La disposición de las vértebras y su manera de articularse hacen posible los movimientos hacia delante (flexión), hacia atrás (extensión), las inclinaciones laterales y los giros o rotaciones hacia derecha e izquierda.

La estructura ósea de la columna consta de 32 a 34 huesos llamados vértebras. Estos huesos o vértebras van aumentando su tamaño a medida que vamos bajando a lo largo de la columna, de manera que son más pequeñas a nivel cervical y más grandes a nivel lumbar. Están unidas entre sí por articulaciones y entre cada una de ellas se interponen unos discos blandos (discos intervertebrales). La columna presenta cinco regiones bien diferenciadas:

• Cervical: compuesta por siete vértebras (se les nombra por su número de orden precedido de una C).
Las dos primeras tienen nombre propio: Atlas y Axis. 
• Dorsal o torácica: compuesta por doce vértebras sobre las que se articulan las costillas (se les nombra
con una D).
• Lumbar: con cinco vértebras (se les nombra con una L).
• Sacra: compuesta por cinco vértebras (se les nombra con una S). Las cinco vértebras sacras están solda-
das en el adulto, formando un hueso triangular (el sacro), que se sitúa como una cuña entre los dos
huesos coxales; el conjunto de estos tres huesos forman la pelvis.
• Coccígea: compuesta por 4 ó 5 vértebras atrofiadas. Las vértebras del cóccix casi siempre están soldadas y muchas veces están unidas al sacro.
Hay 7 vértebras cervicales, 12 dorsales o torácicas, 5 lumbares, 5 sacras y 4-5
coccígeas. La pelvis es el conjunto de tres huesos formados por el sacro por detrás y los dos huesos coxales a los lados.


Vista de frente, la columna vertebral es recta, pero vista de perfil tiene unas curvas en forma de «S». Cuando el hueco o concavidad de la curva es hacia delante se llama cifosis, y cuando es hacia atrás, lordosis. De tal manera que hay una lordosis cervical, una cifosis dorsal, una lordosis lumbar y una cifosis sacra. Esta alternancia de las curvas aumenta la resistencia a la presión vertical y además, logra el equilibrio estático para la cabeza y el tronco.


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